Pequeño Holandés
Little Dutch es una de esas artistas que no intenta ser como nadie más. Tiene su propio estado de ánimo y cadencia, y lo lleva consigo a donde quiera que va. Cuando la gente habla de ella, lo primero que suelen mencionar es lo relajada y abierta que se ve en cámara. No hay presión ni actuación forzada; es solo una chica que parece estar a gusto consigo misma.
Su personalidad se refleja en pequeños detalles: la forma en que sonríe en momentos inesperados, cómo se ajusta el cabello sin pensarlo, o cómo reacciona de manera natural cuando algo la hace reír. Estas pequeñas cosas hacen que su felicidad se sienta más real y menos como una exhibición.
A la gente le gusta ella porque no finge ser perfecta. No usa mucho maquillaje, y su estilo es realmente sencillo. Hace que sus videos se sientan reales, como si estuvieras viendo a alguien que conoces en lugar de a una persona perfecta que no puedes ser.
Little Dutch no hace un gran alboroto por las cosas en internet. Publica cosas sin intentar hacerse famosa. Generalmente tiene imágenes reales de su día o actualizaciones rápidas, lo que la hace aún más encantadora.
Ser ruidosa o exagerada no la hace atractiva. Es porque es real, auténtica y fácil de relacionar que cada vez más personas están descubriendo sobre ella cada mes.














